Cristhian Fuentes

Un aguijón forrado de miel

Murió Quino. Casualmente hace unas semanas estuve leyendo “Las Reputaciones” de Juan Gabriel Vázquez. Una novela corta que narra la historia “ficticia” de un reconocido caricaturista colombiano y su exitosa carrera. En un fragmento, al aceptar un premio a la trayectoria, el protagonista recuerda a su maestro:

“Ricardo Rendón, mi maestro (…) comparó una vez la caricatura con un aguijón, pero forrado de miel. Yo tengo esa frase en mi lugar de trabajo, más o menos como un marinero tiene una brújula. Un aguijón forrado de miel. La identidad del caricaturista depende de las medidas con que mezcle los dos ingredientes, pero los dos ingredientes siempre deben estar ahí. No hay caricatura si no hay subversión, porque toda imagen memorable de un político es por naturaleza subversiva: le quita su equilibrio al solemne y delata al impostor. Pero tampoco hay caricatura si no hay una sonrisa, aunque sea una sonrisa amarga en la cara del lector…”

A Mafalda la conocí en el periódico La Nación. Y para sumar a la lista de casualidades, Quino comentaba que el origen del personaje fue por un encargo de una agencia de publicidad.

El mundo necesita caricaturistas: intérpretes de la realidad que hacen pausas para que el tejido social no se rompa de tanta tensión. Me parece que esa es una buena forma de apreciar el legado de Quino.

*Ricardo Rendón (1894-1931) fue un destacado caricaturista colombiano.