Despropósito
En épocas de festivales publicitarios abundan marcas que quieren “salvar el mundo”. A algunas les llueven premios, también críticas.
Una posible causa del problema podría estar en la separación de propósito y negocio. El propósito de marca se les convierte en un discurso vacío y su ejecución un accesorio, una herramienta más.
El propósito de marca no es una campaña, ni un eslogan inspirador que ponemos en la oficina para sustituir el cartón de misión/visión. Es el núcleo de la estrategia de negocio. Una marca con propósito auténtico se nota, porque, entre otras cosas:
- Crea valor real para sus clientes y la sociedad.
- Lo toma en cuenta para decisiones estratégicas, desde el desarrollo de productos hasta la forma en que interactúa con los consumidores.
- No se queda en el corto plazo, le importa su impacto en la cultura.
Lo cierto es que las ideas más relevantes y ganadoras demuestran que es posible la intersección elegante y fluida entre propósito y negocio.
The Gamer Loan es una campaña de ParadaisDDB en Ecuador, para Banco del Pacífico. Se trata de colocar créditos (negocio) y, al mismo tiempo, ayudar a jóvenes gamers a acceder a productos financieros (propósito).