Cristhian Fuentes

Diez años de Madison

Uno sabe que tiene una buena idea cuando, además de emoción, siente algo de miedo, o incluso mucho. Por lo general, esto lo generan las ideas innovadoras, esas grandes apuestas que implican lidiar con riesgo e incertidumbre. No es un camino para cobardes.

Conocí a Pablo y Javier profesionalmente en TribuDDB. Llegué a ese lugar porque mi única aspiración era la creatividad. Alrededor de 2010, vivimos uno de los momentos más destacados en la agencia, un tiempo en el que las estrellas se alinearon, y el talento se fusionó para que las cosas sucedieran.

A las pocas semanas de mi ingreso venía la temporada de festivales, y aprobaron un par de ideas en las que trabajé. Requerían producción y para lograrlas la factura pintaba varios miles de dólares, sin contar la inversión para inscribirlas. Ellos tomaron el riesgo y dijeron, vamos.

En mis adentros me cuestionaba por qué aprobaron las ideas de un junior recién llegado. Es más, dudo que para ese momento supieran mi nombre. Pero eso no importaba. Javier y Pablo son personas de ideas, las campañas tenían que ver la luz. Y así pasó. A partir de ese momento, supe que siempre que se tratara de buenas ideas, tendría su respaldo.

Cuando regresé a Costa Rica, respaldaron otra idea que se convertiría en Orson. Pero eso será historia para otro momento. Hoy ya pasaron diez años de la fundación de MadisonDDB y todo se trata de celebrar su valentía para iniciar una agencia desde cero. Una locura, si se quiere.

Su trayectoria se ha amalgamado en la agencia que fundaron y con ella los proyectos que vendrían. Se consagra con la plataforma magnética que construyeron, la que sigue atrayendo a clientes y talento.

Fácil felicitarlos por su creatividad y experiencia, es lo que está en la superficie. Pero hay algo más allá: de Pablo y Javier lo que más respeto es su valentía. Y el futuro es para los valientes.

Hoy le deseo feliz cumpleaños a Madison. A Javier y Pablo quiero desearles muchas cosas buenas, pero me conformo con una sola. Que hagan lo que tanto me han enseñado: disfrutar los logros.

Salud y que vengan muchos años más.